viernes, octubre 13, 2006

Brisa Fúnebre

Detrás, a mis espaldas,
todo sucede lentamente.
Un hilo recorre mis relieves,
los bordea, los hace inertes.

Hace algún tiempo me soñé,
en tierras lejanas, un Rey.
Mi hora duró un día
y mi vida murió con él.

Miradas siento desde entonces,
punzantes dagas supieron ser.
Las espinas rodearon mi alma,
dejándome, por fin, nacer.


dmd

4 comentarios:

Unknown dijo...

¿?
Cordialmente,
Yo.

mi otro yo dijo...

Morir para volver a nacer. Aprovecha ese nuevo nacimiento sin tantas preguntas,sin prestarle atencion a las miradas y que las espinas solo te despierten

Besos

Juan Manuel Bruñol Silvani dijo...

errante: Restrospectiva. ¿Siempre he sido así?

sol: Creo que hoy las llevo. Mejor.

x: Tan cierto. Por suerte, también la siento ajena.

Pinchazo!

Unknown dijo...

Nah, siempre no.
Cordialmente,
Yo.