-Ves má, por acá me persiguen los esqueletos.
-Pero (...) ¿Los ves o los imaginás?
-No. Los imagino má, juego con ellos.
-Ah, si los imaginás entonces está bien.
(...)
-¡Ay! Mirá que lindos , son gatos.
-Sí, son gatos má.
-¡Uy! ¡Qué olor a gato tienen!
-Sí, son gatos má.
(Madre e hijo de la mano)