
Qué te saco y lo registro mientras hablas.
Estamos ante un punto de inflexión gigante.
La telefonía celular se propaga como un virus, y con ella la tecnología y la información.
Cada segundo que pasa estamos des actualizados.
Cerramos los ojos y el mp3 que escuchábamos ya es mp4.
¿Somos instrumento de la tecnología? ¿Presos, quizás?
¿Cuánto falta para la rebelión de las máquinas?
Tengo la sensación de pertenecer a una era en proceso de reclusión.
Nos estamos cerrando, desligando tareas a un vehículo, como la tecnología, que está replanteando las reglas del juego.
¿Matrix? ¿Será posible?