¿Para que miércoles sirve un EX?
Algunas personas lo precisan para odiarlo y así justificar todos los errores que pudieron haber cometido. A su vez, ese odio, anula toda reflexión. Claro, la culpa la tiene el maldito.
¿Uno, el odiado, que debe hacer? Nada. Porque podés empeorar la maltrecha salud del sujeto del odio.
Odiar no es difícil. Basta con querer olvidar por el lado más corto.
- Yo no te hice nada, guacho. Soy mejor y vos tan sólo un corrupto.
Pero los EX, entre tantas otras cosas, sirven para poder escuchar canciones tristes, para romper fotos y hacer más lugar debajo de la cama.
Además, que sería de los días nostálgicos sin un culpable o de los días alegres sin un maldecido.
Pero los EX duran. En el fondo son los primeros de algo que ahora, de seguro, nos da vergüenza. Pero primeros al fin persisten, aunque se los desea tachar.
Ser un EX es no ser nada o pasar de ser alguien a ser algo.
Un objeto de deseo. Ah, como antes. Pero ahora deseos de muerte, de accidentes, de catástrofes.
En resumen, un EX es todo aquel sujeto que, una vez convertido en objeto, nos ayuda a sentirnos mejores por haber sido adorables y nos permite crecer al adosarles la culpa del derrumbe.
Así y todo, EX hay uno solo.