
Tardé unos minutos en realizar la conexión.
La compu, algo vetusta, hizo lo que pudo.
Pasé todo el día encerrado en esa pieza, mirándola.
Accediendo a blogs y leyendo sin comentar.
Mirando tele.
Desganado.
Ayer era el día del post depresivo, de querer cerrar el blog, de hablar de oscuridad y tristeza.
A veces, es mejor callar.
Perdón por el silencio, de todos modos.