Saltando, juntos por un amiguito.

Hoy fue un día perdido.
Llegué tras otra barra y me dormí con el mate en la mano.
Patético.
Debo haber visto el día, o lo que de él quedaba, a las 17hs.
Es horrendo despertarse a esa hora, no sólo porque me recuerda a quinto año sino porque ya nada puede hacerse.
Ahora me voy. La Mancha y después al retorno.
Ojalá llueva, sino esta cuenta regresiva será mi sepulcro.

